Atención: Fedora 15 llegó a su EOL (end of life) el 24 de junio del 2012. Esto significa que desde ese día los sistemas f15 no tienen soporte oficial: dejaron de recibir actualizaciones, y no se puede descargar ningún tipo de software desde los repositorios. Sugerimos actualizar sus sistemas a fedora 16, o mejor aún, a fedora 17.

Medios de Instalación

Fedora 15 (“Lovelock”) puede conseguirse en formato CD o en formato DVD. También puede instalarse un “LiveCD”, lo que hace que utilicemos las aplicaciones mínimas de f15 sin que se grabe en el disco duro de la máquina (a no ser que uno explícitamente así lo indique). Para todos aquellos que no conozcan absolutamente nada de un entorno GNU/Linux, usar el “LiveCD” que ofrecen la mayoría de las distribuciones es la forma más conveniente para empezar a concocer el nuevo sistema operativo, pero no recomendamos usarlos para una instalación definitiva. Si queremos instalar definitivamente f15 en nuestro equipo, lo más aconsejable es usar el DVDo los CD’s de instalación completa.

Hay varias versiones para descargar f15 que dependen del tipo de arquitectura que tenga la máquina que estemos utilizando. Esta guía se realiza en función de dos instalaciones: una sobre un equipo que tiene un procesador Intel Core 2 Duo T7500, a 2.2 GHz, con un chip de gráficos Intel X3100; y la otra sobre un equipo con un procesador Intel Pentium IV, a 1.8 GHz. Ambos equipos con grabadora y reproductora de DVD, por lo tanto se utilizaron las dos imágenes iso: Fedora-15-x86_64-DVD.iso. y Fedora-15-i386-DVD.iso.

Existen varios entornos de visualización (o “escritorios”) en cualquiera de las distribuciones GNU/Linux. Los dos más conocidos son KDEGnome. Los CD o DVD de instalación completa, instalan f15 con un entorno de visualización predeterminado: Gnome (y entre paréntesis, una de las novedades más importantes de fedora 15 es que ofrece de manera predeterminada la versión 3.0 de Gnome-Shell). Aquellos que prefieran un entorno KDE, deberán indicarlo durante el proceso de instalación, o bajarlo y configuarlo manualmente una vez que todo ya está instalado. Esto no sucede con los “Live CD”: Uno puede elegir entre ambos entornos, y bajarse el “LiveCD” correspondiente.

Descargamos el archivo correspondiente luego de saber que tipo de arquitectura tiene nuestra máquina, y luego de elegir entre conocer cómo es el sistema mediante un “LiveCD”, o hacer una instalación completa. Una vez descargado el archivo, hay que quemarlo en un DVD, o en uno o varios CD’s (dependiendo de lo que descarguemos). Una vez que tenemos el DVD o los CD’s quemados, reiniciamos la máquina con el disco de instalación dentro. Fedora 15 empieza a instalarse.

Instalación

Las pantallas de instalación son bastante intuitivas. La primera nos pregunta si queremos instalar o actualizar un sistema ya instalado, la segunda nos pregunta si queremos verificar la integridad de los archivos del CD o del DVD que estamos usando para la instalación. Si estos archivos los bajamos vía BitTorrent, o algún programa similar, este paso no es necesario. Si en cambio lo copiamos de algún conocido, o nos lo regalaron, o los bajamos vía http, o ftp, es conveniente comprobar su integridad.

En seguida nos encontramos con la elección del idioma de instalación y la configuración de nuestro teclado. Luego se nos pregunta qué tipo de dispositivos de almacenamientos posee nuestro equipo, y si queremos realizar una instalación fresca, o, si queremos actualizar una versión anterior de Fedora.

Luego tenemos que indicar qué nombre le queremos dar a nuestro equipo: si no lo hacemos, pasará a denominarse “localhost@localdomain”. Luego viene la pantalla de ubicación geográfica y de configuración de nuestro huso horario. Si no está destildada, recomendamos destildar la casilla “El reloj del sistema utiliza UTC”.

Luego, tenemos que establecer nuestra contraseña de usuario “root”, para finalmente llegar al esquema de particionado, en donde tenemos que indicar de qué tipo de instalación queremos realizar.

En esta guía presuponemos que todos sabemos cómo particionar un disco, y que tenemos suficiente espacio libre o sin formatear en donde poder instalar fedora. Una vez que llegamos a la pantalla de instalación de archivos, nos encontramos que hay dos maneras generales de instalar f15: Eligiendo una instalación por defecto, o diciéndole al instalador mediante un “diseño personalizado“, de qué manera y sobre qué particiones uno quiere instalar los paquetes.

Tenemos cuatro formas de realizar una instalación predeterminada: “usar todo el espacio” (obviamente no es lo que recomendable si queremos conservar algún sistema operativo previamente instalado), “reeemplazar sistemas linux existentes”, “achicar el sistema actual” o “usar el espacio libre”. Culquiera de estas opciones que elijamos hace que el instalador trabaje absolutamente de forma predeterminada. Lo bueno de elegir este sistema es que vamos a tener instalado f15 y andando perfecto. Lo malo es que no podemos elegir ni el tamaño ni la ubicación que querramos para cada “punto de montaje”.

Si en cambio elegimos la opción de “crear un diseño personalizado” tenemos que indicarle al instalador el tamaño y la ubicación que queremos para cada “punto de montaje”. Un “punto de montaje”, básicamente es un directorio, y f15 necesita como mínimo cuatro “puntos de montaje” para poder funcionar. ben. Uno denominado /boot, otro denominado / (root), otro denominado /home, y otro denominado swap. A excepción de /boot, que es muy importante que sea instalado en una partición independiente, el resto pueden instalarse o bien todos juntos en una sola partición extendida, o bien cada uno en una partición diferente.

En esta guía vamos a instalar f15 utilizando un diseño personalizado, y colocando cada punto de montaje en una partición independiente. Si disponemos sólo de una partición libre, es suficiente: el instalador la convierte automáticamente en una partición extendida, y la irá subdividiendo de acuerdo a como nosotros se lo indiquemos. Estrictamente, lo único que necesitamos es disponer de suficiente espacio libre o “no asignado” en el disco, y para ello recomendamos al menos 20 GB.

Sigamos en la instalación. Una vez que seleccionamos “crear un diseño personalizado” vemos nuestro disco activo (dev/sda1, o con algún nombre similiar) con la cantidad de particiones ocupadas en nuestro sistema, y el espacio libre disponible. De nuevo, lo que necesitamos para instalar fedora es disponer de un espacio “libre”, “free”, o “no asignado” de al menos  20 GB.

Lo que tenemos que hacer ahora es crear una partición primaria para el punto de montaje /boot. Para hacerlo, seleccionamos la parte “libre” del disco, y hacemos click en “crear”. Vamos a observar una ventana que nos va a preguntar qué tipo de partición queremos crear, y elegimos “generar partición estándard“.

Una vez que se abre la siguiente ventana, elegimos el “punto de montaje” /boot, indicamos el tipo de formato “ext3”, o “ext4” y le decimos que ocupe un espacio de 200 MB (que si usamos solo dos sistemas operativos, es un espacio más que suficiente para que /boot funcione correctamente).

Si ya tenemos un sistema Linux instalado y queremos conservarlo, no tenemos que crear una partición nueva, sino seleccionar la que ya veníamos utilizando para /boot, y asegurarnos que la casilla “formatear como” se encuentre destildada. Así indicamos que se utilice la partición ya existente sin formatearla, puesto que si la formateamos se van a perder los datos anteriores, y solamente vamos a poder arrancar el fedora que estamos instalando en estos momentos. Recuerden que tienen que haber copiado el archivo grub.conf anterior, puesto que una vez instalado fedora, para que el sistema anteriormente instalado pueda arrancar, es necesario agregarle manualmente su entrada al archivo grub.conf que se va a ganerar ahora.

Aceptamos y volvemos a la pantalla anterior, en la que ahora vemos una partición nueva, más el espacio sin asignar, o libre.

Ahora tenemos que crear otra partición estándard que contenga el punto de montaje: / (root). Repetimos el proceso anterior de selección del espacio libre disponible, indicamos que queremos generar otra partición estándard, y le damos sus características.  El punto de montaje / pide formato “ext4” o “btrfs“, y en él van a ir todos los archivos que necesita f15 para poder funcionar, más todo el soft que le vayamos instalando. Para este punto de montaje, como mínimo aconsejamos 9 GiB, y como máximo 15 GiB.

Repetimos el proceso para crear el punto de montaje /home, en donde van a ir todos los archivos personales que utilizamos cotidianamente en nuestros equipos: textos, fotos, música, pelis, etc., y todo el espacio libre que querramos tener disponible para seguir guardando este tipo de cosas. Así que cada uno conoce cuanta capacidad necesita para este punto de montaje, que también necesita formato “ext4”, o “btrfs“.

Si estamos actualizando una versión de fedora y queremos mantener todos nuestros datos de configuración y nuestros archivos personales anteriores intactos, en este momento tenemos que elegir la partición en donde anteriormente teníamos alojado el punto de montaje /home y decirle al instalador que la utilice pero sin formatearla: Nos aseguramos que la casilla “formatear como” se encuentre destildada, de modo de poder volver a utilizar todo su contenido.

Por último, volvemos a repetir todo el proceso para generar el punto de montaje swap, que no necesita tipo de formato, y que tiene que tener el doble de capacidad de nuestra memoria RAM, aunque no es necesario que supere los 4 GB, no importa que tengamos 10 GiB de RAM. Swap es algo así como un espacio virtual que f15 va a ir utilizando en función de las necesidades de la memoria RAM de que disponga. Si por ejemplo estamos acostumbrados a utilizar el modo “suspender” de nuestro equipo, en lugar de prenderlo y apagarlo, /swap se va a encargar de “retener” todo lo que está funcionando, de modo que vuelva a iniciarse todo instantáneamente cuando “despertemos” a nuestro equipo.

Una vez que tenemos todo esto configurado, guardamos la modificaciones en el disco, y seguimos adelante.

En la siguiente pantalla indicamos dónde queremos instalar el gestor de arranque (boot loader), también conocido como grub (grand boot unified bootloader). Esto es lo que nos va a permitir elegir con qué sistema operativo arrancamos nuestro equipo cada vez que lo prendemos, si lo queremos protegido con contraseña, y cuál será el orden de prioridad de arranque en la lista de los sistemas instalados. Recomendamos dejar todo como está: el gestor de arranque se instala en la misma partición donde se encuentre el punto de montaje “/“, siendo f15 quien inicie primero. De todos modos, después podemos cambiar esta decisión reconfigurando el archivo que controla el grub. Y por las dudas, esto no quiere decir que Windows no pueda iniciarse: Significa que cada vez que prendamos la máquina, si bien se va iniciar con f15, vamos a tener cinco segundos para interrumpir el proceso, y elegir en cambio si queremos que se inicie Windows.

En seguida llegamos a la pantalla del tipo de sofware que queremos instalar, y de los repositorios que queremos configurar. En esta pantalla, si estamos online, tenemos la posibilidad de instalar paquetes y repositorios que no vienen en el DVD. No se lo recomendamos a quienes sea la primera instalación que hacen de fedora, ya que este es un paso muy sencillo de hacer luego, una vez que todo esté instalado y funcionando.

Además, en esta misma pantalla, si tildamos la casilla “personalizar ahora”, podemos instalar paquetes que, si bien están contenidos en el DVD, no se instalan por defecto a menos que lo indiquemos en este momento, como ser, por ejemplo, los paquetes correspondientes al entorno de escritorio KDE. Redordamos que el entorno de escritorio que se instala por defecto es la versión 3.0 de Gnome, notoriamente distinta de las versiones 2.xx anteriores.

Para quienes tengan una conexión a Internet de tipo ADSL, es imprescindible que en esta pantalla seleccionen la opción personalizar ahora, e indiquen la instalación de un paquete que no se instala por defecto, y que sin él, no vamos a poder configurar ninguna conexión ADSL. El paquete en cuestión es el rp-pppoe.rpm, y lo encontramos bajo la categoría Sistema base Soporte de red por modem:

Por las dudas en esta pantalla hacemos click en “paquetes opcionales” y nos aseguremos que se encuentre tildado para su instalación.

Una vez que todo esto está configurado, empiezan a instalarse los paquetes y cuando terminan de cargarse tenemos que reiniciar la máquina. La primer pantalla que nos encontramos es la que nos permite crear un usuario, (con password diferente por favor a la que creamos para el usuario “root”), y otra novedad en f15 es que aquí podemos elegir o no agregarlo al grupo de usuarios administradores.

En las siguientes pantallas controlamos que el día y la hora estén correctas. Decidimos si queremos o no enviar nuestro perfil de hardware a smolt, y listo. Nos logueamos por primera vez con la cuenta de usuario que acabamos de crear.

Conexión a Internet

Si instalamos fedora con un entorno de escritorio GNOME, y utilizamos una conexión a Internet por cable, o wireless, vamos a tener que ‘encender’ la red a la que nos queramos conectar desde el ícono del Network Manager (el pequeño monitor ubicado en la esquina superior derecha de nuestra pantalla): cableada o inalambrica, de acuerdo a cual sea nuestra red.

Si queremos evitar este paso, y hacer que nuestro equipo se conecte automáticamente cada vez que lo prendamos, hacemos click en ‘Configuración de la red’, y en la ventana que sea abre tildamos la casilla ‘Conectar automáticamente’.

Si utilizamos una conexión ADSL, hay que configurarla desde el Administrador de redes haciendo click en Aplicaciones > Otras > Conexiones de red.
Vamos a la pestaña DSL, hacemos click en añadir, ingresamos nuestros datos de conexión y tildamos la casilla ‘Conectar automáticamente’ si queremos que se active cada vez que prendamos el equipo.

Si estamos utilizamos un entorno de escritorio KDE, el ícono del administrador de red lo encontramos en la esquina inferior derecha de la pantalla. Hacemos click en ese ícono, y luego sobre “gestionar conexiones”.

Si nuestra conexión es por cable, elegimos la pestaña “cableada”, hacemos click en “añadir”, elegimos “DHCP” como método de conexión en la ventana que se abre. Si además queremos que la red se levante automáticamente cada vez que iniciamos sesión, tildamos la casilla de “conectar automáticamente”.

Si en cambio utilizamos una conexión ADSL, elegimos la pestaña “DSL”, y en la ventana que se abre luego de hacer click sobre “añadir”, vamos ingresando nuestros datos de conexión.

Si nuestro equipo tiene una placa wifi, en el ícono del administrador de redes tildamos la casilla “habilitar redes inalámbricas”, y cuando hagamos click en “Interfaz WLAN” vamos a poder visualizar todas las redes que se encuentren disponibles.

Primera actualización del sistema

Una vez online, lo primero que tenemos que hacer es actualizar nuestro equipo. En un entorno de escritorio Gnome lo hacemos desde Actividades>Aplicaciones>Actualizacion de software,

y en un escritorio KDE en Lanzador de aplicaciones>Aplicaciones>Administración>Gestor de Software

Si saben lo que hacen, si conocen su hardware y los paquetes que se van a descargar, pueden elegir cuáles descargar y cuáles no. Si no están muy seguros de lo que hacen, sugerimos dejar que se actualice todo. Una vez que todo se actualizó por primera vez, es conveniente reiniciar la máquina. Reiniciada, seguimos online y empezamos a configurar esos detallitos que a nuestro criterio, hacen de esta distribución una de las más agradables que se hayan ofrecido hasta hoy.

Sugerimos visitar el foro oficial de la comunidad, o la página Ask fedora para obtener más información y respuestas a casi todas las preguntas.